Durante 2019, ha entrado en vigor el Impuesto sobre activos no productivos de las personas jurídicas. Este impuesto aprobado en 2017 por el Parlamento de Cataluña, quedó en suspenso después de que el Gobierno central presentara un recurso de inconstitucionalidad. Finalmente, el Tribunal Constitucional ha declarado en sentencia 28/2019 el impuesto plenamente constitucional.

Con la implantación de este impuesto se pretende incentivar la adecuación de la titularidad jurídica de los bienes no productivos a su titularidad o uso real, grabando la tenencia de los siguientes activos por parte de sociedades cuando éstos no sean productivos:

  • Bienes inmuebles.
  • Coches y vehículos con una potencia superior a los 200 caballos.
  • Embarcaciones y aeronaves, la titularidad de las cuales corresponde a la empresa pero que tienen un uso particular.
  • Objetos de arte, antigüedades y joyas.

Se consideran no productivos los bienes anteriores cuando no estén afectos a una actividad económica, o cuando estén cedidos de manera gratuita a los socios y aquellos que estando alquilados a los socios, aun estando alquilados a un precio de mercado, los socios no trabajen de forma efectiva en la sociedad. Solo están sujetos al impuesto las personas jurídicas y entidades que tengan residencia en Cataluña.

El tipo aplicable sobre la base imponible, determinada por la suma de valores de los activos no productivos, será progresivo desde el 0,21% hasta el 2,75%.

El plazo de presentación y pago de la autoliquidación del impuesto es el siguiente:

  • Con carácter general, se establece del 1 al 30 de junio de cada año.
  • De forma excepcional para para los periodos ya devengados (2017, 2018 y 2019), se deberán liquidar de forma extraordinaria entre el 1 de octubre y el 30 de noviembre del año actual.

En caso de necesitar cualquier información adicional, los profesionales de JMAE quedan a su disposición.